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05 junio 2013

Twitter, en el punto de mira de los gobiernos opresores

En los últimos días, estamos asistiendo a una proliferación de las intimidaciones a la libertad de expresión a través de Twitter.
Una bloguera ha sido condenada a 20 meses de cárcel por criticar al emir de Kuwait, Sabah Al-Ahmad Al-Jaber Al-Sabah. Sara Al Driss ha sido acusada de publicar cuatro tuits que “minan el estatus del emir”, aunque la sentencia podría suspenderse si la joven pagase una multa de 200 dinares kuwaitíes (alrededor de 540 euros).
El gobierno kuwaití lleva tiempo señalando que castigará a todos los usuarios de redes sociales que publiquen comentarios críticos con los valores tradicionales establecidos. Dicho y hecho. Actualmente, hay dos blogueros encarcelados en Kuwait y al menos 25 personas han sido imputadas.
La privación de este derecho fundamental recogido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos parece haberse asentado en Turquía. Desde la protesta ciudadana del pasado viernes contra el proyecto de urbanizar el Parque Gezi en Estambul, las redes sociales se han convertido en la herramienta principal para convocar a los manifestantes y para protestar contra la violencia policial. Las movilizaciones han dejado tres muertos y miles de heridos. Además, entre los numerosos detenidos hay al menos 29 personas acusadas de incitar a la sublevación y de difundir propaganda a través de Twitter.
En el país con más periodistas encarcelados del mundo (32 de 175), los principales medios de comunicación guardan silencio ante el estallido turco. No les importa el deber de informar. No les importa denunciar las injusticias. El cuento no es nuevo: la mayoría de las empresas mediáticas son afines a la ideología del partido del primer ministro o prefieren no enemistarse con quienes mantienen relaciones comerciales.

03 mayo 2013

"Hablar sin riesgo": Día Mundial de la Libertad de Prensa

Hoy se conmemora el 20º aniversario del Día Mundial de la Libertad de Prensa, y el lema elegido para este año es: “Hablar sin riesgo: Por el ejercicio seguro de la libertad de expresión en todos los medios”.

Cada día este derecho fundamental se enfrenta a nuevas amenazas. La seguridad de periodistas, blogueros y autores que escriben en las redes sociales es desafiada mediante asesinatos, secuestros, agresiones físicas, intrusiones en la intimidad y espionaje cibernético.

Hasta la fecha, las cifras del Barómetro de 2013 de Reporters Without Borders (Reporteros Sin Fronteras) son escalofriantes: 19 periodistas asesinados, 9 internautas y blogueros asesinados, 174 periodistas encarcelados, 162 internautas encarcelados y 13 colaboradores encarcelados. La mayoría están en cárceles de países como China (29 periodistas y 69 cibernautas) e Irán (25 periodistas y 26 cibernautas), considerados los principales enemigos de la libertad de expresión en Internet. Aunque la cárcel con más periodistas entre rejas es Turquía, donde se encuentran recluidos 33 profesionales, algunos de ellos desde 2006.

Proclamado oficialmente por la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU) en 1993, el 3 de mayo “es una oportunidad para celebrar los principios fundamentales de la libertad de prensa, para evaluar la libertad de prensa, para defender los medios de comunicación de los atentados contra la independencia y para rendir homenaje a los periodistas que han perdido sus vidas en el cumplimiento de su deber”. Pero con un solo día no basta. Hay que combatir la impunidad de los crímenes contra informadores y ciberactivistas durante los 365 días del año.


Debate en LinkedIn posterior a la publicación del post:





13 marzo 2013

Enemigos de Internet: Estados violadores de la libertad de expresión y de los derechos humanos

Mapa de la cibercensura
Portada del informe

Reporteros Sin Fronteras ha publicado hoy su informe anual con motivo del Día Mundial contra la Censura en Internet. La edición de este año señala a China, Siria, Irán, Bahréin y Vietnam como los principales países enemigos de la libertad de expresión en Internet por la práctica de políticas de espionaje.

El informe Enemigos de Internet denuncia el control gubernamental existente en China, la mayor cárcel de informadores, con 30 periodistas y 69 internautas detenidos en la actualidad. El dispositivo de vigilancia en este estado afecta a las webs extranjeras, las redes sociales y las herramientas de telefonía en Internet como Skype, equipadas con un filtro automático. La popular plataforma de comunicación social WeChat modificó sus condiciones el pasado mes de febrero y desde entonces exige a los usuarios que faciliten su carné de identidad y una fotocopia de éste.  

Otra clara muestra de quebrantamiento de la libertad de información ha tenido lugar en Irán en los últimos meses, con la detención de 25 periodistas e internautas acusados de "colaborar con medios occidentales". El régimen pretende acallar las voces disidentes de cara a las elecciones presidenciales que se celebrarán el próximo junio. 

En el caso de Siria, el gobierno ha reforzado la censura desde el inicio de la sublevación popular en 2011. Gestiona la red de Internet al completo, integrada por herramientas de filtrado y vigilancia de contenidos.

En cuanto a Bahréin, son alarmantes los casos de blogueros, reporteros y fotógrafos que cumplen condena por acusaciones tan irracionales como "documentar violaciones de los derechos humanos", "intentar derrocar al régimen" o "fabricar imágenes de heridos y difundir noticias falsas".

Frente a los medios de censura y vigilancia que emplean los países autoritarios, los informadores y defensores de los derechos humanos deben aprender técnicas seguras de almacenamiento e intercambio de informaciones, de codificación de datos y de destrucción de documentos, como recomienda el reciente proyecto sobre seguridad digital y móvil ante el espionaje electrónico en México. Periodistas y blogueros tienen por delante una intensa batalla por la perdurabilidad de la libertad de expresión e información.